Espero.



Espero.

Espero que termine la noche vacía.
Que termine ese silencio ruidoso.
Que se llene el vacío espacio de vida
con sus nombres llenos de gozo.

Que llegue el alba con su luz y disipe
la tiniebla de una noche húmeda y fría,
vestida con traje de novia y pregone
su aventura con el sol en la esquina.

Me arruina mis ansias de ti, pero sigo
buscando en mi soledad infinita, tu algo
con mis brazos extendidos, buscando tu mano;

y grito tu nombre, sin respuesta ni eco
donde el silencio se hace visible y llamo
por su nombre, que es el tuyo, y abrazamos.


Jecego.

2 comentarios:

Katy Sánchez dijo...

A ciertas edades ya solo nos queda el consuelo delos recuerdos, aunque sepamos nunca nada volverá a ser igual. Buen inicio de semana. Bss

Isidro Jesus Cedres dijo...

Hola Katy, gracias por ser mi eco, mi sombra y mi maestra: Gracias por ser todo eso y más. Un abrazo.