Divina sombra

Divina sombra.

Sombra fuiste de algo
que la luz, no pudo atravesar;
sombra eres de un cuerpo de piedra
que el martillo del tiempo aún no ha vencido,
será el sol tu amigo más íntimo
quien te relegue a polvo, socio del tiempo;

y serás polvo, de nuevo tierra y sufrido
lo que sufren los cuerpos
que saben amar;
y ya no partirá de ti, ninguna sombra
porque tu forma se ha vuelto tierra a tus plantas
y has vuelto a ser lo que fuiste; polvo nada más.

¿Donde te has ido sombra,
donde guardas la forma, con que naciste?;
sombra fuiste cuando te conocí
con la forma intangible de una roca;
pero se ocultó el sol y como loca te fuiste
a ocultarte en la noche oscura;
dejaste de ser gris con imagen propia
para ser en la oscuridad, sombra de una sombra.

Dejaste de ser divina semejanza,
por seguir al sol en su ocaso,
y te perdiste entre tinieblas extrañas
a cambio de nada, por los siglos…

Jecego.