Déjame soñar contigo, una vez más.

Déjame soñar contigo, una vez más.
Lunes 25 de mayo.

No me importa que se rompa el silencio,
no llores por mí, llora mis sentidas lágrimas,
que se pierden en la tierra árida,
sin haber mojado la cañada de tu pecho.

Me gusta escuchar al silencio cuando habla,
cuando  pronuncia mi nombre suavemente,
porque oigo el susurro del silencio pasando
junto a mi piel,  que te siente y halaga.

Me gusta verte pasar a mi lado, oír tus pasos,
oler el perfume que me dejas, silencioso y extraño,
embriagador y silencioso como un suspiro
que sale de tu pecho para mi exhalado;
porque lleva implícito el sabor dulcísimo de tus labios
en ese susurro silencioso en mi sueño creado.

Me gusta cuando hablamos en silencio,
robando al tiempo o a alguien, nuestros sentimientos
como si tuviéramos dueño, o fuéramos de alguien
o fuéramos propiedad del aire, que se convierte en viento;

Me gusta ser libre, como  el aire libre
y soñar con lo que quiero soñar y sueño;
soñar y guardar mi sentimientos mientras sueño
y luego ir  a mi rinconcito, y dejar volar, volar, volar mi sueño…

Déjame regar la cañada de tu pecho
para que no caigan mis lágrimas en tierra árida
una vez más, tan lejos del mar de mi sueño….

Jecego.


2 comentarios:

Katy Sánchez dijo...

Muy emotivo y sentido, como siempre cuando escribes de sueños retenidos en la memoria. Bss

Isidro Jesus Cedres dijo...

Gracias Katy por tu comentario. Un abrazo por tus palabras. Isidro.