Fui a buscarte.

Fui a buscarte.

Te busqué entre un bosque de arbustos
en un torrente de perfumes mezclados,
en un jardín de flores entremezcladas
y una catarata de verdes plantas

Para buscarte atravesé senderos y veredas
cubierto de nubes del bosque dormido,
donde la hierba aún húmeda por el rocío
destilaba agua sobre mis ateridas plantas.    

Cuando llegó la noche, me arrimé a un pino
cerré los ojos y vi pasar la noche ante mi;
no era negra como pensaba, era como tú
eres; luz misteriosa que vive conmigo.

Percibí tu perfume y tu voz me dijo:
una palabra que siempre te oí, cuando;
nos mirábamos a los ojos y callábamos
tomando el pulso al silencio de las palabras;
y se encendía la luz del alma que ardía
en aquel abrazo que nos mantenía unidos.

Luego ya vencido, quedé dormido
pero seguí oyendo ruidos que hablaban;
era la luz del alba que acariciaba mi cara
anunciando que pronto amanecería,
que despertara, que estabas conmigo.


Jecego..

2 comentarios:

Ilesin dijo...

Muy hermosas tus letras mi querido amigo.
Besos

Isidro Jesus Cedres dijo...

Gracias Ilesin; me gustan tus palabras y agradezco.. Un abrazo.