Como el drago vive en mi memoria.


Como el drago vive mi memoria.



Deja que esa nube se acerque a mí,
deja que tu imagen sea mi espejo
reflejada en el mar de mi esperanza.
Permite que los días que han transcurrido
no se alejen de mi memoria, y permite
que se enraícen como el drago a mi tierra.
Deja el viento sea tu voz y me hable,
como habla la huella de la herida
del drago, que sirve de cálida morada.

Que tu recuerdo mida mi tiempo
que no hayan cicatrices falsas,
que como el drago, el tiempo
se mida en milenios donde descansan
los pensamientos y aquellas palabras
que nunca pudimos pronunciar;
déjame amigo drago, un huequito en tus ramas
manteniendo viva la esperanza
de encontrarnos los dos en una de tus rama

O guárdanos esa herida en tu tronco
que nosotros usaremos como casa;
mientras yo voy desenredando el ovillo de mi memoria
en la rama milenaria de tu tiempo.

Deja que esa nube se acerque a mí,
deja que tu imagen sea mi espejo
reflejada en el mar de mi esperanza.
Permite que los días que han transcurrido
no se alejen de mi memoria, y permite
que se enraícen como tú a mi tierra.
Deja el viento sea tu voz y me hable,
como habla la huella de la herida
que te dejó el tiempo, que me sirva de cálida morada.

Jecego.

4 comentarios:

Katy Sánchez dijo...

Hermosos versos. Siempre el tiempo que lo llena todo. Trae y lleva a su antojo la vida y los recuerdos.
Bss

Ilesin dijo...

Es un hermoso árbol que impresiona cuando lo tienes delante.
Besos

Isidro Jesus Cedres dijo...

Gracias amiga Katy, somos como la rama de un árbol que se mueve al antojo del viento.
Un abrazo. Que pases una Semana Santa tranquilamente feliz. Un abrazo. Jecego.

Isidro Jesus Cedres dijo...

El árbol milenario, impresiona como la vida misma, solo que a ésta no la miramos ni medimos de la misma manera. Un abrazo. Jecego.