Dejo que pase mi vida por delante de mí.

Dejo que pase mi vida por delante de mí.



Mi vida pasa por delante de mí
como un fantasma huyendo del dolor,
no lleva consigo nada, solo me mira
como si fuera un árbol que habita en mí.

Y me ha dejado una huella triste
que no puedo asimilar yo, y dejo que se vaya,
que se pierda en la noche del tiempo y vuelva
con una sonrisa en los labios y placidez en el alma;

con aromas de caricias;  y me traiga su viento
con el sabor de sus labios, el aroma de su cuerpo
y el cálido sabor de su silencio…..
para quedarse en mi huerto tan falto de palabras.

La vieja máquina de mi cuerpo
no quiere acostumbrarte a su ausencia
y reclama estar  cerca de ella, siempre
aunque tenga que respirar, aires de dolor.

Jecego.


4 comentarios:

Ilesin dijo...

Cuantas veces después de haber pasado por instantes de duda y dolor, la persona se deja car, mientras la vida pasa sin que nada podamos hacer.
besos

Isidro Jesus Cedres dijo...

Amiga, gracias por compartir tanta verdad; yo pienso que la vida es algo que aún no entendemos, y la vemos como queremos verla. Realidad o sueño ?.. No ssé. Un abrazo. Jecego.

Katy Sánchez dijo...

Por mucho que se entienda, se razone y que el tiempo suavice el dolor, las ausencias continúan, los recuerdos están...
Aunque pase tiempo siempre se echa en falta a las personas amadas. Ese vacío no lo puede ocupar nadie.
Bss

Isidro Jesus Cedres dijo...

Tienes razón Kati, la ausencia de un ser querido no puede ser ocupada por la presencia de otro amigo, pero la distracción ocupa un lugar que mitiga el dolor de una ausencia. Gracias por compartir tu sabio sentir. Un abrazo. Isidro.