Cuando se juntan la tristeza y la soledad.




Cuando la tristeza nos abruma
parece que el mundo se nos viene encima, 
nos ahogamos en nuestro propio aire,
nuestra sombra nos parece lejana, desconocida,
no sabemos de quien es, nos parece ajena, intrusa.

No nos sentimos seguros, vacilan nuestros pasos,
nuestro pecho parece henchido, nuestra cabeza, también;
todo nuestros pensamientos son entrecortados
sentimos temblar nuestros pies, y a veces pensamos:
que malo es estar triste, sin alguien con quien hablar.

La soledad nos trae recuerdos tristes y calla
deja que se enreden más y más sin decir palabra;
hasta que llega la luz de un amigo y nos habla
y se rompe el enredo que se había formado
en la oscuridad del silencio que llamamos tristeza.

Un amigo/a que rompe el silencio nos libera del encierro;
es esa luz que rompe la noche en que estábamos sumergido 
y la mano salvadora que nos saca de aquel pozo sin agua, sin eco.

Gracias amigo por hablar, porque el silencio me mataba.....

Jecego.


4 comentarios:

Katy Sánchez dijo...

Cuando se juntan ambas, mas vale salir y airearse. Vencer la tentación de encerrarnos en nosotros mismos, si no, no hay manera de afrontarla.
Bss

Gladys dijo...

Cuanta verdad tienen tus palabras amigo, si lo sabre yo que eh tenido que vivir mis penas y dolores de ausencia, que en estos mismos momentos siento que el mundo se me viene en cima, y ya no hay fuerza para seguir, es verdad los amigos son un gran aliado para soportar la soledad.

Un abrazo muy grande querido amigo es un placer leerte.

Isidro Jesus Cedres dijo...

Amiga Katy, cuando la soledad y la tristeza se juntan, se conjuga tal equipo de dudas, que la vida deja de ser fecunda para convertirse en un infierno sin vida. No dejes que se junten, mantenlos a raya, y déjalos que sigan. Un abrazo. Isidro.

Isidro Jesus Cedres dijo...

Amiga Gladys, siento que tu vida en este momento esté perturbada por una partida..., no te preocupes y piensa que la linea recta es una sucesión de puntos y que todo termina donde empezó, y que no hay mal que cien años dure....los amigos no suelen dar mucho, pero el solo el acto de su presencia, rompe la soledad.
No se si te sirve, me mi intensión es ayudarte. Un abrazo.
Isidro Jesús. (Jecego).