El eco de tu voz, es mi música.

                                          Paisaje en un punto de la Dehesa.
                                          Paisaje de la Dehesa desde la azotea de casa.

Es el silencio quien me habla en la noche,
en la oscuridad oigo tu música lejana,
traída en las alas del viento, hasta mi cama
iluminada por la luz de tus ojos y tu porte.

Música de hadas, de ángeles de sueños
en un pentagrama creado a mi medida;
embebido, con los ojos cerrados, sueño
en lo injusta que es la vida,  y me duermo.

La brisa en la ventana,  y el mirlo a lo lejos,
hacen que la música vibre en mi pecho y cante
mi voz apagada, mientras te abrazo y te beso.

He aprendido que la ausencia no es noche cuando el recuerdo llega,
que su magia hace presente la figura amada,
y borra de nuestra mente la soledad que nos embarga.

El eco de tu voz es mi música
me trae tu magia, tu figura y efluvio
y me abrazo a ello, como cura del alma.

Isidro. (Jecego).


2 comentarios:

Katy Sánchez dijo...

"He aprendido que la ausencia no es noche cuando el recuerdo llega,
que su magia hace presente la figura amada... "
Lo has bordado Isidro. Que belleza de versos, no puedo decir nada más. Solo que ya esta parte en
Twitter. :-)
Genial e inspirada semana.
Bss

Isidro Jesus Cedres dijo...

Amiga Katy, voy a salir al médico, tengo un poco de gripe y a recoger unos análisis que me hice hace una semana; son los de rutina, una vez al año, aunque esta vez pasaron casi dos. Cuando vuelva entro aquí hasta que aprenda el camino de Twitter, Un abrazo y hasta luego. Gracias por tu trono, !Que frío hace aquí¡.. dicen que 7º...Hasta luego. Isidro,