Viéndote.




Como un ángel, como una rosa, como eres
pisando fuerte en la tierra y al cielo mirando;
como la ceiba americana inmensa creces
tomando a Dios del sol, y de la tierra su canto.

Me abrazo a tu silencio y canto con tu canto
solo el cielo me escucha, pero sigo cantando;
nada cerrará mi boca; se que mi fe se hizo llanto
y lo hago en silencio, casi rezando, llorando, mirándote.

Abrigo mi fe y esperanza con tu imagen al verte,
me abrazo a ella porque se que eres tu misma 
vestida de rosa, de ángel y de esa mujer que eres;

miro al cielo para ver tu ápice, tu corona, tu dedo
que apunta más arriba, donde yo no alcanzo a ver
por eso me recreo en la imagen que guardo de ti, viéndote. 

Jecego.






2 comentarios:

Katy Sánchez dijo...

Sigue dando libertad a las palabras, que el viento las reparta, nada mejor que unas bellas palabras para compartir tristeza, esperanzas, alegrías y sueños.
Claro que es ella aunque parezca ausente y distante. Seguro que recibe el calor que le prodigas y esos maravillosos versos en los que la recreas.
Bss

Isidro Jesus Cedres dijo...

Amiga Katy, gracias por tus comentarios; por tu presencia y por la fuerza que me dan tus palabras.
Eres la fuente de mis fuerzas, sin ellas creo que no contaría tantas historias, porque eso es lo que son mis poemas. Un abrazo por tu fuerza. Gracias. Isidro.