Un día se me apareció una rosa.

01 de Noviembre de todos los Años.

Un día quiso ser para mi
diferente a los demás
y se mostró como un sueño
tan hermoso y con tanta luz
que solo al verlo, mis ojos
imaginaron una bella flor, 
en un mundo nuevo.

Y desde entonces
no necesito imaginar
nada nuevo bajo el sol;
lo tengo ante mis ojos,
cada día lo veo, lo palpo, lo siento,
lo tengo, me recreo, y pienso
que todo el universo es bello.

Desde entonces vivo en ese día
que no es del mundo de todos;
con esa rosa que me regaló un día
y aunque el día se fue, no así la rosa
que sigue en mi tan hermosa
muchísimo tiempo después.

Segundo a segundo se ha integrado en mi
ya no veo en aquel día la rosa,
ella, la rosa se ha venido a vivir en mi
y está en mi pecho asumida esa rosa.

Creo en los soles vivos con alas,
en la soledad muerta de frío,
en la desesperanza, en el destino
y en las rosas de ensueño dormidas;

integradas en un pecho ansioso
y en los sueños perdidos en días soleados,
como aquel cuando apareció la rosa
a quedarse conmigo, hermoso.

Jecego.


2 comentarios:

Katy Sánchez dijo...

Hola Isidro, andamos de cabeza en casa con muchos líos familiares y no he entrado hasta ayer noche, pero tarde. Hoy me leído los tres poemas anteriores y en tus palabras se percibe la desesperanza, el dolor y la amargura por esta situación que parece alargarse demasiado en el tiempo sin visos de mejoría. Pero a pesar de todo mientras hay vida hay esperanza aunque esta se presente lejana. Hay que confiar a pesar de todo.
El cumpleaños de Carmen ha sido una puntilla más en tu corazón de por si dolorido y triste.
Mi cariño como siempre y mi comprensión te acompañan cada día.
Bss y cuídate, no me canso de repetirlo.

Isidro Jesus Cedres dijo...

Amiga Katy, gracias, como siempre pendiente de los amigos; la vida se me ha complicado bastante, pero aún levantarme cuando caigo, aunque no se por cuanto tiempo. Nosotros, mi mujer y yo, somos muy mayores aunque nuestras cabezas estuvieron bien hasta hace poco; ahora estamos pasando una de las últimas curvas y esperamos ver el sol detrás de ellas.
Siento que estés pasando una mala racha familiar, eso no es raro en las familias de hoy; tenemos demasiado y nos cuesta asimilarlo. Quizá con menos estaríamos más entrañablemente unidos.
Detrás de todas las tormentas vienen momentos de calma; ese es el momento para poner remiendos....
Un abrazo y gracias por todo. Isidro Jesús.