Hablando con el silencio.



No se oía ni una voz en la solitaria sala,
y así como hay poetas que viven la poesía,
el silencio hablaba a su sombra rala
en busca de su eco que callaba, sonreía
y esperaba...

Hablando al silencio, decía su eco a su sombra:
dime algo voz solitaria, no te oigo, no escucho nada;
y en su pecho, su sangre a modo de martillo
vibraba en el laberinto acústico de su alma y se oía
a si mismo........

Era su voz la que oía; era su silencio quien hablaba,
era un soliloquio sin palabras; era su alma que le decía:
anda amor, anda, ven hasta mis brazos callada;
tengo en mis labios una palabra que pondré en los tuyos
en silencio, sin decir nada.........

Jecego.

2 comentarios:

Katy Sánchez dijo...

El silencio también habla, y a veces ese eco se escucha en el corazón.
Tus palabras reflejan el sentimiento que vives desde hace meses y deseo de todo corazón que se rompa este silencio que tanto anhelas y deseas.
Bss y buenas noches

Isidro Jesus Cedres dijo...

Amiga Katy, gracias por tu visita y comentario; precioso comentario.
Creo que en la vida no se es lo que uno quiere ser, sino lo ésta te deja ser. Que cada uno está programado para ser de esta o de aquella forma, y nunca podrá salirse de su molde: se ve claramente en esos cuadros que han estado a la vista de todos sin ninguna importancia, pero un día, alguien dijo: oye, esa pintura es de XXX, y desde ese momento empezó a ser bella. Bueno, ésto es un rollo sin más importancia que la que yo le doy.
Gracias por tu visita y comentario. Un abrazo. Isidro.