Un atardecer cualquiera.




Me sumerjo en la noche buscándote;
quiero sumergirme en tus sueños,
no me importa el aire, ni la luz, ni el cielo
quiero ser la sombra de mis anhelos
abrazado a ti, fundido en tu cuerpo.

Quiero que la noche sea mi amiga
que como Venus, sea mi Luna clara;
que marque mis pasos en la bóveda azul
abriendo caminos nuevos hasta el Alba
en una sensual aventura de cálidas almas.

Que mis sueños suplan mis ansias,
que no falle mi memoria con la luz del día;
que la noche sea mi refugio y mi destino,
que encuentre en ti, la luz que busco
para no perderme en un atardecer cualquiera.

Que mañana pueda ver a la Venus matutina
y también a la vespertina su gemela  solitaria.

Jecego.

4 comentarios:

Katy Sánchez dijo...

"que encuentre en ti, la luz que busco para no perderme en un atardecer cualquiera."
No solo palabras sino vivencias sentimientos y anhelos se mezclan e armoniosamente en tus versos, cubriendo con un velo de tristeza apenas perceptible el conjunto.
Solo los que sabemos el drama que esconden tus palabras somos conscientes de lo que estas pasando. Bss Isidro y sigue escribiendo, es una forma de sacar fuerzas de la flaqueza...
Bss

Isidro Jesus Cedres dijo...

Amiga Katy: solo los que conocemos el drama comprendemos el poema...
Gracias amiga, solo conociéndote, puedo hablar de ti; solo leyéndote he conocido de la bondad de tu alma...
Un abrazo indisoluble, otro para María y tus nietos...
Isidro.

Mª Jesús dijo...

Mi amigo y tocayo que puedo decir, es tan preciosa, tus palabras nos hacen sentir tantas cosas y bueno con lo que estamos viviendo la nostalgia y la tristeza sumergen. Pero también sabemos que hay que seguir luchando por ella, por nuestra Venus vespertina y matutina Un beso tocayo

Isidro Jesus Cedres dijo...

María Jesús, gracias por tu comentario.
Sin lucha no hay victoria, y eso estamos haciendo, luchar; pero ¿hasta cuando?, las fuerzas tienen un límite y se acaban; yo siento como si la torre de mi vida fuese de cristal y se derrumbara.....
Un abrazo mi amiga, lo necesito para sostenerme. Isidro Jesús.