A veces el silencio habla.




Mira a la rosa roja tempranera
y verás cuanto te dice:
te habla de colores, de fuego, de llama,
de perfume, y de amor, pero calla;

deja que hable el silencio que la envuelve
y que sus pétalos hablen por ella.....
porque el silencio es más elocuente
que la palabra, y ella, además de hermosa
es coqueta y lo sabe;

deja que el hombre arda de sed
y la lleve a sus labios para probarle,
hable de su Primavera inimitable
y en su delirio, hable por ella, o calle.

Jecego.

2 comentarios:

Katy Sánchez dijo...

Yo diría que si sabemos escuchar el silencio siempre habla. Más estamos rodeados de ruido y así no hay quien escuche nada. No como tú que tienes la suerte de escaparte a tu D¡Dehesa.
Bss y buen finde

Isidro Jesus Cedres dijo...

Amiga Katy, gracias por tu comentario. La Dehesa a que me refiero es un pedazo de tierra de unos 32 mil metros que tenemos plantados de frutales y parras; es una zona de sequero de poco valor agrícola, pero muy importante y variado de su suelo. De vistas es maravilloso. Tenemos una casita y a veces vamos, como ayer mi hijo Carlos estuvo vendimiando. Un abrazo. Isidro.