Oigo alejarse los pasos de mi enemigo,

                                Güimar amaneciendo.        


Le oigo alejarse, le estamos derrotando

está abandonando el campo de batalla,
su cuerpo, ella está venciendo al horroroso
enemigo del hombre, su claustro miedo.

Morir,  está implícito en la vida del los hombres
pero es un verdadero luchar, una guerra
entre la vida y la muerte, es un misterio nacer
en un cuerpo donde pervive el se y el no ser.

Cada mañana el cielo se hace azul o gris
según las nubes y el viento, sobre sus columnas
de almas y cuerpos que esperan saber
si crecen o se derrumban sobre la tierra, bajo el cielo.

Minuto a minuto se alejan los pasos de sí mismos
el tiempo deja de ser eterno para volverse efímero,
los pasos se hacen débiles y diluyen en el tiempo
y solo el alma invisible empieza a brotar de su encierro.

El alma no quiere morir con el cuerpo, y escapa con el viento.

Jecego.




2 comentarios:

Flor dijo...

A derrotar ese enimigo. Ella esta sujetando su alma, ayudala con tus palabras, tus besos.

Un abrazo fuerte Amigo Mío!!!

María Asturias dijo...

Adelante amigo :) TQM