¿Cuanto dura la mala suerte?.

Se preguntaba un anciano apuntando a la tierra..




Cogido por la garganta y con la lengua fuera
me siento atado, casi sin aliento, implorando,
a un dios que pueda salvarme y me salve
de este infierno que es ver pasar el aire, sin cogerlo... 

Si yo tuviera fuerzas para librarme de esta fuerza
que me oprime y desgarra mi buena suerte, para
hacerla mala, inhumanamente desgarrada y sentirme
por el cuello colgado de la horca inhumana; fuera,


un hombre lleno de hazañas; ahora,  muertas de pena,
cubierto por un halo de luces y sueños en espera,
de ser otra cosa que un cuerpo de hielo cubierto de cera;

sin otra función que sentirme en la horca, casi-muerto,
esperando que cambie mi suerte, como casi-siempre.......
después de que entró en mi cuerpo este pasaje de tiempo.


Jecego.

4 comentarios:

Flor dijo...

Que triste Isidro! No quiero verte tan triste, sin animo.
Tu señora sigue igual?
Que noticias te dan?

Un abrazo fuerte fuerte!!!

Flor

Isidro Jesus Cedres dijo...

Amiga Flor, yo siempre he sido un hombre de pocas alegrías, pero he vivido mi vida bien.
Mi señora sigue sin reaccionar; vive; pero sin vivir. No tiene conexión con el exterior.
Seguiremos ayudándola a volver al mundo de los ruidos; el nuestro.
Un abrazo. Isidro.

A.L. dijo...

Ya sabes que no suelo comentar poesía pero es desgarrador lo que has escrito. Te deseo la mejor de las suertes y que vuela todo a la normalidad para que puedas seguir escribiendo los versos que siempre has escrito.
Un abrazo

María Asturias dijo...

Seguro regresa Isidro, cunado un corazón la llama tan fuerte como el tuyo, todo mi cariño